El tipo 4 de Norwood marca el momento en el que la calvicie de patrón masculino deja de ser una preocupación sutil y se convierte en algo que la mayoría de la gente nota a simple vista. Tanto la línea frontal del cabello como la coronilla ya están claramente afectadas, aunque todavía hay una franja de pelo que las separa, que es precisamente lo que distingue esta fase de las más avanzadas de la escala. A menudo es la etapa en la que los hombres por fin piden cita, no porque la caída del pelo acabe de empezar, sino porque por fin ha llegado a un punto en el que ya no se puede disimular solo con peinarte.

¿Qué es la pérdida de cabello de tipo 4 según la escala de Norwood?

¿Qué es la pérdida de cabello de tipo 4 según la escala de Norwood?

El tipo 4 de Norwood se caracteriza por una retrocesión profunda y bien marcada en ambas sienes, que forma una pronunciada M o U en la parte frontal, junto con una zona clara de pérdida de densidad capilar o calvicie en la coronilla. Lo más importante es que estas dos zonas aún no se han unido; todavía hay una franja de pelo que recorre la parte superior del cuero cabelludo y conecta la parte delantera con la trasera, que es la única característica que diferencia el tipo 4 de Norwood del tipo 5 y de las fases más avanzadas.

El mechón frontal, ese pequeño mechón de pelo que suele quedarse justo en el centro de la línea del cabello aunque las sienes se estén echando hacia atrás, suele seguir ahí en esta fase, aunque normalmente se ve bastante más ralo que antes. Antiguamente, algunas técnicas quirúrgicas consistían en extirpar este mechón por completo y hacer avanzar la línea del cabello hacia delante mediante técnicas de extirpación o de colgajos del cuero cabelludo. Estos métodos han caído en desuso en gran medida porque suelen dar un resultado desigual y poco natural, y en realidad no recuperan la densidad perdida; hoy en día, las clínicas de confianza casi nunca los usan y prefieren el trasplante.

¿En qué se diferencia el tipo 4 de Norwood del tipo 3 y del tipo 5?

En qué se diferencia el tipo 4 de Norwood del tipo 3 y del tipo 5

En comparación con el tipo 3 de Norwood, el tipo 4 se caracteriza por una retroceso notablemente más pronunciado en las sienes, además de una coronilla que ahora se está clareando claramente, en lugar de solo mostrar signos iniciales. En comparación con el tipo 5, la diferencia clave es esa franja de pelo que cruza la parte superior: en el tipo 4 de Norwood es más fina y menos densa de lo que solía ser, pero sigue ahí, mientras que en el tipo 5 se ha reducido a poco más que una franja escasa antes de desaparecer por completo en el tipo 6 de Norwood.

Esa franja de conexión no solo sirve para clasificar los casos. Su presencia es precisamente la razón por la que el tipo 4 de Norwood sigue siendo una fase relativamente favorable para el tratamiento quirúrgico: las zonas frontal y de la coronilla se pueden planificar y tratar por separado mientras la estructura aún está razonablemente intacta, en lugar de tener una zona calva continua sin puntos de referencia naturales que sirvan de guía para el diseño.

¿Qué provoca la aparición del tipo 4 de Norwood?

El mecanismo es el mismo que subyace a todas las fases de la alopecia androgenética: la dihidrotestosterona (DHT) actúa sobre los folículos genéticamente susceptibles, acortando poco a poco su fase de crecimiento y alargando su fase de reposo hasta que el pelo que producen se vuelve cada vez más fino y corto. Con el tiempo, algunos folículos dejan de producir un pelo visible por completo, no porque el folículo haya desaparecido, sino porque lo que queda es un pelo vello miniaturizado, demasiado fino y corto para llegar a la superficie del cuero cabelludo. Por eso, el adelgazamiento del cabello suele ser una señal de alerta más temprana que las calvas visibles; para cuando una zona calva es evidente, es posible que ya se haya perdido aproximadamente la mitad del cabello de esa zona.

La genética sigue siendo el factor principal, y se hereda tanto por parte de padre como de madre. La edad influye en el momento en que se nota el patrón, pero no es la causa directa. También conviene saber que otras afecciones, como el efluvio telógeno, la alopecia areata, la alopecia por tracción, la psoriasis del cuero cabelludo o los problemas tiroideos y nutricionales, pueden solaparse con este cuadro o imitar parte de él; por eso, la caída del pelo repentina, en parches o con síntomas merece una evaluación adecuada, en lugar de dar por hecho que se trata simplemente de la progresión del tipo 4 de Norwood.

¿El tipo 4 de Norwood siempre sigue avanzando?

No necesariamente, aunque a menudo esa franja de conexión tiende a reducirse aún más con el tiempo si no se trata. La velocidad de progresión varía mucho de una persona a otra, dependiendo de la genética, la edad y lo pronto que se empiece el tratamiento. Algunos hombres se mantienen estables en el tipo 4 de Norwood durante años; a otros les sigue cerrándose el espacio entre la zona frontal y la coronilla. Esta imprevisibilidad es precisamente la razón por la que el seguimiento fotográfico y las reevaluaciones periódicas son más importantes en esta fase que una simple valoración visual.

Opciones de tratamiento para el tipo 4 de Norwood

El tratamiento médico sigue siendo un buen punto de partida para cualquiera cuyo patrón de caída siga activo, ya que conservar la franja de conexión y el pelo que rodea ambas zonas tratadas protege el resultado a largo plazo de cualquier cirugía futura. La finasterida oral y el minoxidil tópico son los tratamientos con mayor evidencia científica, y empezar a tomarlos antes o al mismo tiempo que un trasplante, en lugar de solo después, suele dar un resultado general más estable. A veces también se añade la terapia con PRP para cuidar la salud de los folículos durante este periodo.

En cuanto a la parte quirúrgica, el tipo 4 de Norwood es, sin duda, una de las fases más gratificantes de tratar, porque ambas zonas están bien definidas y la zona donante suele seguir siendo muy rica. Las técnicas FUE o DHI permiten reconstruir la línea frontal y aportar una densidad significativa a la coronilla en un mismo plan global, con un número de injertos que suele oscilar entre unos 2.500 y 4.000, dependiendo de cuánto haya que cubrir en cada zona y de cuánto pelo natural quede en la banda de conexión. Normalmente se da prioridad a la zona frontal, ya que es la que más destaca a la hora de enmarcar el rostro, y la coronilla se trata en la misma sesión o en una posterior, dependiendo de la disponibilidad de cabello donante.

La edad sigue siendo un factor importante incluso en esta fase más avanzada. Un hombre de veintitantos que acaba de llegar al tipo 4 de Norwood es un caso diferente al de uno de treinta y tantos cuyo patrón se ha mantenido estable en esta fase durante años; en el primer caso hay que hablar más sobre hasta qué punto podría seguir avanzando la calvicie antes de decidirse por el trasplante de cabello, mientras que el segundo suele ser un candidato ideal y predecible para un plan integral.

«El tipo 4 de Norwood suele ser el que me permite tener la conversación más completa con un paciente: ambas zonas están visibles, la banda de conexión nos da mucha información sobre cómo se mantiene la zona donante y aún queda suficiente estructura como para diseñar en torno a ella, en lugar de empezar desde cero. A lo que siempre vuelvo es a la secuencia: qué zona es más importante para esta persona en concreto y cómo protegemos lo que queda de ese puente mientras trabajamos».

¿Cuándo hay que acudir a un especialista?

Merece la pena pedir cita en cuanto se vean claramente tanto el adelgazamiento frontal como el de la coronilla, ya que esa combinación es precisamente lo que define esta fase y lo que más se beneficia de un plan de tratamiento coordinado, en lugar de uno fragmentado. Merece la pena acudir antes si la caída del pelo ha aparecido de repente, tiene un aspecto irregular en lugar de simétrico, o viene acompañada de dolor en el cuero cabelludo, descamación o enrojecimiento, ya que esos síntomas apuntan a un diagnóstico distinto al de la alopecia androgenética. Una evaluación adecuada, que incluya un análisis honesto de la densidad de la zona donante y de cuánta banda de conexión queda, es lo que convierte una autoevaluación de tipo 4 de Norwood en un plan real y coordinado.

Preguntas frecuentes

¿Se considera que el tipo 4 de Norwood es una pérdida de pelo grave?

Se trata de una fase moderada, no de la más avanzada. Tanto la zona frontal como la coronilla están claramente afectadas, pero todavía hay una franja de pelo que las separa, y la mayoría de los hombres en esta fase tienen buenas opciones tanto de tratamiento médico como de restauración quirúrgica.

¿Cuál es la diferencia entre el tipo 4 y el tipo 5 de Norwood?

La franja de pelo que une la parte superior del cuero cabelludo es la diferencia clave. En el tipo 4 de Norwood es más fina, pero sigue ahí; en el tipo 5 se ha estrechado bastante más, y en el tipo 6 ha desaparecido por completo.

¿Cuántos injertos se suelen necesitar para el tipo 4 de Norwood?

El número de injertos suele oscilar entre unos 2.500 y 4.000, cubriendo tanto la línea del cabello frontal como la coronilla, aunque el número exacto depende de la densidad de la zona donante y de la extensión de cada zona que haya que tratar.

¿Siempre es necesaria la cirugía en el tipo 4 de Norwood?

No. A algunos hombres les va bien solo con el tratamiento médico, sobre todo si lo que se busca es frenar la pérdida de cabello en lugar de recuperar densidad. La cirugía cobra más importancia cuando hay suficiente cabello donante y el paciente quiere recuperar una cobertura visible en ambas zonas.


Fuentes

  1. Norwood, OT. Calvicie de patrón masculino: clasificación e incidencia. Southern Medical Journal. 1975;68(11):1359-1365. PubMed
  2. Wirya CT, Wu W, Wu K. Clasificación de la alopecia androgénica masculina. International Journal of Trichology. 2017;9(3):95-100. PMC5596658

Esta guía la ha elaborado y revisado el Dr. Mehmet Erdoğan, médico especialista en trasplantes capilares de la clínica Smile Hair Clinic, en Estambul.